Ingredientes
-30 raciones
-4 vasos rasos de harina
-2 vasos azúcar
-1/2 cdts sal
-1 cdts levadura
-250 gr mantequilla (de leche)
-2 huevos grandes
-2 cdts esencia de vainilla o el zumo de 1 limón y el zumo de 2 limones
Elaboración:
Por un lado, mezclar la harina (excepto el último vaso), la sal y la levadura.
En otro recipiente, unir la margarina y el azúcar hasta crear una mezcla suave y esponjosa a la que le añadiremos los huevos y la vainilla o limón.
Mezclar todo cn un tenedor o espátula y mezclar bien los ingredientes hasta formar una bola que no se pegue. Si se pega mucho, ir añadiendo la harina del vaso que reservamos al principio.
Formar una bola, envolver en plástico y meter en el frigorífico una media hora como mínimo (la masa debe estar muy fria cuando vayamos a extenderla).
Precalentar el horno a 180ºC.
Pasado el tiempo, sacar la masa del frigo y dividir en 2 ó 3 bolas. Sobre superficie enharinada, aplanar la primera bola con la mano o un rodillo.
Cortar galletitas con cortapastas.
Ir poniendo cada galletitas en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear.
Hornear durante 10 minutos o hasta que las galletas empiecen a dorarse por los bordes. Después, sacar las galletitas y dejar enfriar sobre una bandeja de alambres.
Cuando se enfríen, proceder a decorar si se desea.
Mi librillo de recetas
miércoles, 21 de diciembre de 2016
Roscón de reyes
Ingredientes para hacer Roscón de Reyes:
-350 gramos de harina de trigo (debe ser harina de fuerza)
-25 gramos de levadura fresca de panadero
-130 gramos de leche entera (125 ml)
-100 gramos de azúcar
-75 gramos de mantequilla sin sal (en punto pomada)
-1 huevo entero más 1 yema (usa huevos grande XL o A)
-ralladura de 1 naranja
-1 cucharada de ron añejo (del oscuro)
-1 cucharada grande de Agua de Azahar (yo usé Agua de Azahar TENA – La Giralda de Sevilla)
-1 cucharada pequeña de aceite de oliva para engrasar el cuenco
-1/3 de una cucharada pequeña con sal fina
Para decorar el roscón: fruta escarchada, azúcar, almendras fileteadas.
Elaboración:
Echa en un cuenco 130 gramos de leche tibia pero no caliente.
Desmenuza sobre ella 25 gramos de levadura fresca de panadería. Disuelve la levadura con la ayuda de una cuchara y deja reposar 15 minutos.
Pon un colador sobre un cuenco grande y añade 320 gramos de harina de fuerza. Tamiza la harina y luego haz un hueco en el centro de la harina. Echa en el hueco 100 gramos de azúcar (de la normal). Añade también la ralladura de una naranja y luego incorpora la leche con la levadura que habíamos dejado reposando. Mezcla los ingredientes del centro incorporando solo un poco de la harina de alrededor hasta formar una papilla algo espesa.
Añade una cucharada de ron oscuro y una yema de huevo grande. Echa un tercio de una cucharada pequeña con sal y 75 gramos de mantequilla sin sal en punto pomada. Para darle al roscón su sabor característico hay que usar Agua de Azahar así que añade una cucharada de Agua de Azahar y luego mezcla con una rasqueta de panadero hasta que toda la harina esté incorporada.
Ahora coge un cuenco con 30 gramos de harina y espolvorea un poco en la mesa. Con la ayuda de la rasqueta sacamos la masa del cuenco. Enharinate las manos y comienza a trabajar la masa. Realiza movimientos envolventes y si la masa se pega demasiado ayúdate de la rasqueta para despegarla de la mesa. Amasa durante un par de minutos y luego deja reposar la masa durante 10 minutos para que se relaje.
Luego volvemos a amasar durante unos minutos más procurando utilizar la menor cantidad de harina del cuenco. Sigue amasando hasta que la masa esté lisa y casi no se pegue a la mesa. Entonces haz una bola con la masa.
Coge un cuenco grande y échale una cucharada pequeña de aceite de oliva. Con un papel de cocina engrasa el cuenco y luego mete la masa. Tapa el cuenco con papel film transparente y deja reposar en un sitio cálido (lee al final de la receta).
Cuando la masa haya doblado su tamaño sácala del cuenco a la mesa con la ayuda de la rasqueta y amasa durante 10 segundos para quitarle el aire. Luego forma una bola con la masa doblándola hacia dentro cuatro o cinco veces mientras la giras. Tapa la bola con el mismo cuenco en el que ha crecido la masa y déjala reposar 15 minutos para que se relaje y pueda estirarse mejor.
Mientras coloca un papel de hornear sobre una bandeja de horno. Engrasa con mantequilla sin sal un aro metálico y ponlo en el centro de la bandeja.
Pasados los 15 minutos de reposo haz un agujero en el centro de la masa con los dedos y empieza a darle forma al roscón. Gira la masa en el aire pero dejando que toque un poco la mesa para que se estire poco a poco. Cuando tengas hueco para que entre el aro metálico pasa la masa a la bandeja. Si es necesario retoca un poco el roscón para que tenga una forma bien redonda.
Ahora bate un huevo y pincela la masa para que no se seque mientras crece. Ahora deja reposar en un sitio cálido hasta que doble su tamaño (el horno es un buen sitio pero lee al final de la receta para saber como hacerlo).
Cuando haya crecido el roscón de reyes lo volvemos a pintar con el huevo batido y vamos a decorarlo.
Yo utilicé fruta escarchada pero tu puedes hacerlo a tu gusto. Si a ti también te gusta igual que a mi con fruta escarchada coloca unas láminas por encima del roscón. Luego echa en una taza dos cucharadas grandes de azúcar y una cucharada pequeña de agua. Mezcla bien y reparte esta mezcla por el roscón
Mete el roscón de reyes en el horno caliente a 160ºC con calor arriba y abajo y deja durante 25 minutos o hasta que el roscón se ponga bien dorado .
Una vez horneado espera a que se enfríe y entonces pasa un cuchillo alrededor del aro metálico para sacarlo. Y listo … fuera de la cocina y a comer!!!
-350 gramos de harina de trigo (debe ser harina de fuerza)
-25 gramos de levadura fresca de panadero
-130 gramos de leche entera (125 ml)
-100 gramos de azúcar
-75 gramos de mantequilla sin sal (en punto pomada)
-1 huevo entero más 1 yema (usa huevos grande XL o A)
-ralladura de 1 naranja
-1 cucharada de ron añejo (del oscuro)
-1 cucharada grande de Agua de Azahar (yo usé Agua de Azahar TENA – La Giralda de Sevilla)
-1 cucharada pequeña de aceite de oliva para engrasar el cuenco
-1/3 de una cucharada pequeña con sal fina
Para decorar el roscón: fruta escarchada, azúcar, almendras fileteadas.
Elaboración:
Echa en un cuenco 130 gramos de leche tibia pero no caliente.
Desmenuza sobre ella 25 gramos de levadura fresca de panadería. Disuelve la levadura con la ayuda de una cuchara y deja reposar 15 minutos.
Pon un colador sobre un cuenco grande y añade 320 gramos de harina de fuerza. Tamiza la harina y luego haz un hueco en el centro de la harina. Echa en el hueco 100 gramos de azúcar (de la normal). Añade también la ralladura de una naranja y luego incorpora la leche con la levadura que habíamos dejado reposando. Mezcla los ingredientes del centro incorporando solo un poco de la harina de alrededor hasta formar una papilla algo espesa.
Añade una cucharada de ron oscuro y una yema de huevo grande. Echa un tercio de una cucharada pequeña con sal y 75 gramos de mantequilla sin sal en punto pomada. Para darle al roscón su sabor característico hay que usar Agua de Azahar así que añade una cucharada de Agua de Azahar y luego mezcla con una rasqueta de panadero hasta que toda la harina esté incorporada.
Ahora coge un cuenco con 30 gramos de harina y espolvorea un poco en la mesa. Con la ayuda de la rasqueta sacamos la masa del cuenco. Enharinate las manos y comienza a trabajar la masa. Realiza movimientos envolventes y si la masa se pega demasiado ayúdate de la rasqueta para despegarla de la mesa. Amasa durante un par de minutos y luego deja reposar la masa durante 10 minutos para que se relaje.
Luego volvemos a amasar durante unos minutos más procurando utilizar la menor cantidad de harina del cuenco. Sigue amasando hasta que la masa esté lisa y casi no se pegue a la mesa. Entonces haz una bola con la masa.
Coge un cuenco grande y échale una cucharada pequeña de aceite de oliva. Con un papel de cocina engrasa el cuenco y luego mete la masa. Tapa el cuenco con papel film transparente y deja reposar en un sitio cálido (lee al final de la receta).
Cuando la masa haya doblado su tamaño sácala del cuenco a la mesa con la ayuda de la rasqueta y amasa durante 10 segundos para quitarle el aire. Luego forma una bola con la masa doblándola hacia dentro cuatro o cinco veces mientras la giras. Tapa la bola con el mismo cuenco en el que ha crecido la masa y déjala reposar 15 minutos para que se relaje y pueda estirarse mejor.
Mientras coloca un papel de hornear sobre una bandeja de horno. Engrasa con mantequilla sin sal un aro metálico y ponlo en el centro de la bandeja.
Pasados los 15 minutos de reposo haz un agujero en el centro de la masa con los dedos y empieza a darle forma al roscón. Gira la masa en el aire pero dejando que toque un poco la mesa para que se estire poco a poco. Cuando tengas hueco para que entre el aro metálico pasa la masa a la bandeja. Si es necesario retoca un poco el roscón para que tenga una forma bien redonda.
Ahora bate un huevo y pincela la masa para que no se seque mientras crece. Ahora deja reposar en un sitio cálido hasta que doble su tamaño (el horno es un buen sitio pero lee al final de la receta para saber como hacerlo).
Cuando haya crecido el roscón de reyes lo volvemos a pintar con el huevo batido y vamos a decorarlo.
Yo utilicé fruta escarchada pero tu puedes hacerlo a tu gusto. Si a ti también te gusta igual que a mi con fruta escarchada coloca unas láminas por encima del roscón. Luego echa en una taza dos cucharadas grandes de azúcar y una cucharada pequeña de agua. Mezcla bien y reparte esta mezcla por el roscón
Mete el roscón de reyes en el horno caliente a 160ºC con calor arriba y abajo y deja durante 25 minutos o hasta que el roscón se ponga bien dorado .
Una vez horneado espera a que se enfríe y entonces pasa un cuchillo alrededor del aro metálico para sacarlo. Y listo … fuera de la cocina y a comer!!!
Las galletas de Mantequilla
Las galletas de Mantequilla son ideales para unas ricas meriendas o desayunos, para que las disfrute con la familia o amigos, y sobre todo para los más pequeños de la casa.
Ingredientes:
- 300 gramos de mantequilla
- 2 huevos grandes
- 350 gramos de harina de repostería
- 250 gramos de azúcar
- Un poco de canela en polvo
- Una pizca de sal
Elaboración:
Te aconsejo tener siempre todos los ingredientes preparados, es decir, medidos y pesados los que sean necesarios y todos a mano, para que la elaboración sea rápida y que no se nos olvide ninguno de los ingredientes. En este caso la mantequilla y los huevos deben estar fuera del frigorífico para emplearlos a temperatura ambiente, así que tenlo en cuenta y sácalos antes de nada.
Vamos a coger un recipiente amplio dónde podamos batir los ingredientes, bien sea con varillas manuales o automáticas. Siempre es más rápida la segunda opción, con la que se consigue además una mejor mezcla de todo. Nosotros vamos a emplear una amasadora con varillas.
Lo primero que tenemos que verter en el vaso será la mantequilla junto al azúcar, y batiremos hasta que se integren formando una masa cremosa. Una vez hecho esto, agregaremos los huevos, volviendo a batir con las varillas hasta que la masa que se obtiene sea homogénea y dónde todo esté bien mezclado.
En un recipiente aparte tenemos que cernir la harina, con lo que conseguiremos filtrarle las impurezas o grumos que pudiera tener, ya que la harina suele apelmazarse con el tiempo y no queremos encontrarnos esos molestos grumos luego en las galletas. Una vez tamizada, la añadimos poco a poco en el vaso donde batimos todo lo anterior, y volvemos a emplear las varillas para que se vaya mezclando perfectamente. Añade también un toque de canela en polvo, una o dos cucharaditas rasas, según quieras un sabor más o menos intenso. Al final tiene que quedarnos una masa perfectamente homogénea y algo pegajosa.
Vamos a amasarla con las manos, con paciencia y esmero, durante unos minutos. Emplead algo de harina para que no se os pegue la masa en la mano. Al acabar haz una bola con ella, o dos para que resulten más manejables, y mete cada una de ellas en papel de horno. Cúbrelas con este papel y estíralas empleando un rodillo de cocina. Cuando las tengas bien extendidas, déjalas reposar durante una hora o así, mejor si las metes en la nevera.
Cuando pase ese tiempo, enciende el horno y ponlo a 180ºC, con el calor tanto por arriba como por abajo. Saca la masa de la nevera y estírala un poco más con el rodillo, hasta dejarla del grosor que le daremos a las galletas. Es muy importante no hacerlas demasiado gruesas, porque nos quedarán crudas por dentro, pero tampoco muy finas, porque nos quedarían duras. Un grosor de unos 5-7 milímetros es lo conveniente. Tal vez la primera vez no os resulten perfectas, pero si vais anotando las medidas y los tiempos de horneado, seguro que vais mejorando en las siguientes veces.
Retira el papel de horno de la parte superior de las galletas, y con la ayuda de unos moldes de galletas, comienza a cortar la masa para obtener las galletas. A medida que vayas cortándolas colócalas en la bandeja del horno donde vayas a hornearla.
Cuando el horno haya alcanzado los 180ºC, mete la bandeja con las galletas y hornéalas durante unos 15-20 minutos, ya que cada horno es diferente y puede variar un poco de uno a otro. Cuando las galletas estén doradas por el centro y algo más oscuras por los bordes, están en su punto. Sácalas y déjalas enfriar encima de una rejilla, para que la parte de abajo respire.
Y ya tienes listas estas estupendas galletas de mantequilla, tradicionales y sencillas de preparar. Si quieres puedes añadirle por encima algún adorno, como azúcar glass, aunque así ya están riquísimas de comer.
Ingredientes:
- 300 gramos de mantequilla
- 2 huevos grandes
- 350 gramos de harina de repostería
- 250 gramos de azúcar
- Un poco de canela en polvo
- Una pizca de sal
Elaboración:
Te aconsejo tener siempre todos los ingredientes preparados, es decir, medidos y pesados los que sean necesarios y todos a mano, para que la elaboración sea rápida y que no se nos olvide ninguno de los ingredientes. En este caso la mantequilla y los huevos deben estar fuera del frigorífico para emplearlos a temperatura ambiente, así que tenlo en cuenta y sácalos antes de nada.
Vamos a coger un recipiente amplio dónde podamos batir los ingredientes, bien sea con varillas manuales o automáticas. Siempre es más rápida la segunda opción, con la que se consigue además una mejor mezcla de todo. Nosotros vamos a emplear una amasadora con varillas.
Lo primero que tenemos que verter en el vaso será la mantequilla junto al azúcar, y batiremos hasta que se integren formando una masa cremosa. Una vez hecho esto, agregaremos los huevos, volviendo a batir con las varillas hasta que la masa que se obtiene sea homogénea y dónde todo esté bien mezclado.
En un recipiente aparte tenemos que cernir la harina, con lo que conseguiremos filtrarle las impurezas o grumos que pudiera tener, ya que la harina suele apelmazarse con el tiempo y no queremos encontrarnos esos molestos grumos luego en las galletas. Una vez tamizada, la añadimos poco a poco en el vaso donde batimos todo lo anterior, y volvemos a emplear las varillas para que se vaya mezclando perfectamente. Añade también un toque de canela en polvo, una o dos cucharaditas rasas, según quieras un sabor más o menos intenso. Al final tiene que quedarnos una masa perfectamente homogénea y algo pegajosa.
Vamos a amasarla con las manos, con paciencia y esmero, durante unos minutos. Emplead algo de harina para que no se os pegue la masa en la mano. Al acabar haz una bola con ella, o dos para que resulten más manejables, y mete cada una de ellas en papel de horno. Cúbrelas con este papel y estíralas empleando un rodillo de cocina. Cuando las tengas bien extendidas, déjalas reposar durante una hora o así, mejor si las metes en la nevera.
Cuando pase ese tiempo, enciende el horno y ponlo a 180ºC, con el calor tanto por arriba como por abajo. Saca la masa de la nevera y estírala un poco más con el rodillo, hasta dejarla del grosor que le daremos a las galletas. Es muy importante no hacerlas demasiado gruesas, porque nos quedarán crudas por dentro, pero tampoco muy finas, porque nos quedarían duras. Un grosor de unos 5-7 milímetros es lo conveniente. Tal vez la primera vez no os resulten perfectas, pero si vais anotando las medidas y los tiempos de horneado, seguro que vais mejorando en las siguientes veces.
Retira el papel de horno de la parte superior de las galletas, y con la ayuda de unos moldes de galletas, comienza a cortar la masa para obtener las galletas. A medida que vayas cortándolas colócalas en la bandeja del horno donde vayas a hornearla.
Cuando el horno haya alcanzado los 180ºC, mete la bandeja con las galletas y hornéalas durante unos 15-20 minutos, ya que cada horno es diferente y puede variar un poco de uno a otro. Cuando las galletas estén doradas por el centro y algo más oscuras por los bordes, están en su punto. Sácalas y déjalas enfriar encima de una rejilla, para que la parte de abajo respire.
Y ya tienes listas estas estupendas galletas de mantequilla, tradicionales y sencillas de preparar. Si quieres puedes añadirle por encima algún adorno, como azúcar glass, aunque así ya están riquísimas de comer.
Brownie de chocolate
Aquí teneis una receta muy conocida para hacer un clásico Brownie de chocolate, exquisito y no demasiado complicado de preparar.
Ingredientes:
- 250 gramos de mantequilla sin sal
- 125 gramos de harina de repostería
- 225 gramos de azúcar
- 150 gramos de chocolate para fundir
- 4 Huevos L
- 5 gramos de canela molida
- 5 gramos de azúcar avainillada o un poco de esencia de vainilla
Elaboración
Lo primero que tenemos que hacer es fundir el chocolate para postres, empleando el microondas o bien hacerlo en una pequeña olla a fuego lento. Una vez esté casi fundido del todo, añadimos la mantequilla cortada en dados, y derretimos junto con el chocolate, hasta que formen una mezcla perfecta. Apartamos este recipiente para volver a usarlo después.
En otro recipiente vamos a batir los huevos, añadiendo posteriormente el azúcar, y removiendo con la ayuda de unas varillas manuales o una batidora, hasta que se forme una pasta blanquecina, con el azúcar bien integrado. Vertemos el contenido de este recipiente en el primero, y volvemos a mezclar bien con las varillas. Agregad también la canela y la vainilla o el azúcar avainillado.
Vamos a precalentar el horno a 180ºC, si no lo hemos hecho ya, para que alcance esa temperatura antes de meter el molde para el Brownie. Sobre el molde, podemos emplear uno de silicona, o bien forrar uno tradicional con papel vegetal, para evitar que se pegue la masa. Nosotros empleamos uno de silicona.
Vertemos la masa en el molde elegido, que metemos después en el horno durante unos 25-30 minutos, con el calor activado tanto arriba como abajo. Antes de que finalice ese tiempo os recomendamos pinchar el Brownie y comprobar que el interior está bien horneado. Un buen Brownie debe estar bien hecho por fuera y algo menos por dentro, para que tenga esa textura tan característica del mismo.
Una vez esté en su punto, lo dejamos enfriar y desmoldamos. Y ya podemos disfrutar de nuestro Brownie casero, bien tal cual o bien si queréis junto con un poco de chocolate líquido o un poco de nata por encima.
Ingredientes:
- 250 gramos de mantequilla sin sal
- 125 gramos de harina de repostería
- 225 gramos de azúcar
- 150 gramos de chocolate para fundir
- 4 Huevos L
- 5 gramos de canela molida
- 5 gramos de azúcar avainillada o un poco de esencia de vainilla
Elaboración
Lo primero que tenemos que hacer es fundir el chocolate para postres, empleando el microondas o bien hacerlo en una pequeña olla a fuego lento. Una vez esté casi fundido del todo, añadimos la mantequilla cortada en dados, y derretimos junto con el chocolate, hasta que formen una mezcla perfecta. Apartamos este recipiente para volver a usarlo después.
En otro recipiente vamos a batir los huevos, añadiendo posteriormente el azúcar, y removiendo con la ayuda de unas varillas manuales o una batidora, hasta que se forme una pasta blanquecina, con el azúcar bien integrado. Vertemos el contenido de este recipiente en el primero, y volvemos a mezclar bien con las varillas. Agregad también la canela y la vainilla o el azúcar avainillado.
Vamos a precalentar el horno a 180ºC, si no lo hemos hecho ya, para que alcance esa temperatura antes de meter el molde para el Brownie. Sobre el molde, podemos emplear uno de silicona, o bien forrar uno tradicional con papel vegetal, para evitar que se pegue la masa. Nosotros empleamos uno de silicona.
Vertemos la masa en el molde elegido, que metemos después en el horno durante unos 25-30 minutos, con el calor activado tanto arriba como abajo. Antes de que finalice ese tiempo os recomendamos pinchar el Brownie y comprobar que el interior está bien horneado. Un buen Brownie debe estar bien hecho por fuera y algo menos por dentro, para que tenga esa textura tan característica del mismo.
Una vez esté en su punto, lo dejamos enfriar y desmoldamos. Y ya podemos disfrutar de nuestro Brownie casero, bien tal cual o bien si queréis junto con un poco de chocolate líquido o un poco de nata por encima.
Tarta de manzana
Ingredientes:
-4 manzanas
-180 gr. de harina
-1/2 sobre de levadura química (8 gramos de polvos para hornear)
-2 huevos
-100 gr. de azúcar moreno
-175 ml. de leche
-frutos rojos (para adornar)
-mermelada de albaricoque
-mantequilla y harina para el molde
-hojas de menta
Elaboración:
Coloca la harina, la levadura, los huevos, el azúcar, 2 manzanas (peladas y cortadas en dados) y la leche en el vaso batidor. Tritura hasta que quede una masa homogénea.
Vierte la mezcla sobre el molde untado de mantequilla y espolvoreado de harina. Pela las otras 2 manzanas, córtalas en láminas y cubre la superficie de la tarta.
Hornéala a 180ºC durante 45 minutos (con el horno precalentado).
Deja que se temple un poco, desmolda y con ayuda de un pincel unta la superficie con un poco de mermelada de albaricoque.
Adorna la tarta de manzana con los frutos rojos y unas hojas de menta. Sirve la tarta de manzana.
-4 manzanas
-180 gr. de harina
-1/2 sobre de levadura química (8 gramos de polvos para hornear)
-2 huevos
-100 gr. de azúcar moreno
-175 ml. de leche
-frutos rojos (para adornar)
-mermelada de albaricoque
-mantequilla y harina para el molde
-hojas de menta
Elaboración:
Coloca la harina, la levadura, los huevos, el azúcar, 2 manzanas (peladas y cortadas en dados) y la leche en el vaso batidor. Tritura hasta que quede una masa homogénea.
Vierte la mezcla sobre el molde untado de mantequilla y espolvoreado de harina. Pela las otras 2 manzanas, córtalas en láminas y cubre la superficie de la tarta.
Hornéala a 180ºC durante 45 minutos (con el horno precalentado).
Deja que se temple un poco, desmolda y con ayuda de un pincel unta la superficie con un poco de mermelada de albaricoque.
Adorna la tarta de manzana con los frutos rojos y unas hojas de menta. Sirve la tarta de manzana.
Flan de Huevo
En Flan de Huevo tenemos una selección de recetas diferentes para preparar un estupendo Flan de Huevo, uno de nuestros postres más tradicionales.
Ingredientes para el flan:
- Leche entera, 750 ml
- Huevos frescos, 5 grandes
- Azúcar, 300 gramos
Ingredientes para el caramelo:
- Azúcar, 150 gramos
- Agua, un par de cucharadas
Elaboración
El flan de huevo es una de las recetas de postres caseros más tradicionales en nuestro país, siendo además un clásico de restaurantes y bares. Hoy en día solemos consumir flanes industriales, pero seguro que si pruebas esta receta notarás la diferencia que existen entre unos y otros. Vamos a comenzar a detallarla paso a paso para que no tengas problemas a la hora de hacerla.
Primero vamos a preparar el caramelo con el que cubriremos la base de la flanera o flaneras en las que haremos nuestro flan de huevo. Si prefieres usar caramelo líquido del que puedes comprar ya preparado, es una opción más, pero aquí te mostramos como hacerlo de forma casera.
Cogemos un cazo y echamos en el mismo el agua y el azúcar que indicamos en los ingredientes para el caramelo, y si quieres puedes añadir unas gotas de zumo de limón. Vamos a ponerlo a fuego medio para que vayan calentándose. Una vez que la mezcla se vuelva oscura y no burbujee, lo echamos en el molde o moldes y dejamos que se enfríe.
Y ahora pasamos a preparar el flan de huevo. Cogemos un recipiente y batiremos los huevos. Posteriormente añadimos el azúcar y la leche, y batimos bien usando unas varillas, para formar una mezcla homogénea de color amarillento. Si usas una batidora con varillas el resultado será perfecto.
Esa mezcla la vamos a verter en el molde o moldes para los flanes, encima del caramelo del fondo. Y ahora tenemos que hacer los flanes usando el baño maría, nosotros usaremos el horno. Encendemos el horno y lo ponemos a 200ºC, y metemos un recipiente grande con agua dentro, sobre el que colocaremos las flaneras o flanera. El agua debe cubrir 2 o 3 centímetros por lo menos. Dejamos que se hornee sobre unos 55-60 minutos.
Si ves que por arriba se comienzan a poner demasiado oscuros, coloca papel de aluminio por encima para evitar que se queme la parte superior. Antes de sacar los flanes del horno, pínchalos con un cuchillo para ver si por dentro está bien cuajado. Si es así, ya los puedes sacar.
Deja que se enfríen un poco antes de meterlos en la nevera, y estarán listos para comer el día siguiente, o al menos deja que cuajen bien unas 8 horas en el frigorífico. Esperamos que os guste esta estupenda receta de flan de huevo tradicional.
Ingredientes para el flan:
- Leche entera, 750 ml
- Huevos frescos, 5 grandes
- Azúcar, 300 gramos
Ingredientes para el caramelo:
- Azúcar, 150 gramos
- Agua, un par de cucharadas
Elaboración
El flan de huevo es una de las recetas de postres caseros más tradicionales en nuestro país, siendo además un clásico de restaurantes y bares. Hoy en día solemos consumir flanes industriales, pero seguro que si pruebas esta receta notarás la diferencia que existen entre unos y otros. Vamos a comenzar a detallarla paso a paso para que no tengas problemas a la hora de hacerla.
Primero vamos a preparar el caramelo con el que cubriremos la base de la flanera o flaneras en las que haremos nuestro flan de huevo. Si prefieres usar caramelo líquido del que puedes comprar ya preparado, es una opción más, pero aquí te mostramos como hacerlo de forma casera.
Cogemos un cazo y echamos en el mismo el agua y el azúcar que indicamos en los ingredientes para el caramelo, y si quieres puedes añadir unas gotas de zumo de limón. Vamos a ponerlo a fuego medio para que vayan calentándose. Una vez que la mezcla se vuelva oscura y no burbujee, lo echamos en el molde o moldes y dejamos que se enfríe.
Y ahora pasamos a preparar el flan de huevo. Cogemos un recipiente y batiremos los huevos. Posteriormente añadimos el azúcar y la leche, y batimos bien usando unas varillas, para formar una mezcla homogénea de color amarillento. Si usas una batidora con varillas el resultado será perfecto.
Esa mezcla la vamos a verter en el molde o moldes para los flanes, encima del caramelo del fondo. Y ahora tenemos que hacer los flanes usando el baño maría, nosotros usaremos el horno. Encendemos el horno y lo ponemos a 200ºC, y metemos un recipiente grande con agua dentro, sobre el que colocaremos las flaneras o flanera. El agua debe cubrir 2 o 3 centímetros por lo menos. Dejamos que se hornee sobre unos 55-60 minutos.
Si ves que por arriba se comienzan a poner demasiado oscuros, coloca papel de aluminio por encima para evitar que se queme la parte superior. Antes de sacar los flanes del horno, pínchalos con un cuchillo para ver si por dentro está bien cuajado. Si es así, ya los puedes sacar.
Deja que se enfríen un poco antes de meterlos en la nevera, y estarán listos para comer el día siguiente, o al menos deja que cuajen bien unas 8 horas en el frigorífico. Esperamos que os guste esta estupenda receta de flan de huevo tradicional.
Magdalenas caseras
Las Magdalenas es una receta con mucha tradición, no sólo de nuestra gastronomía, sino de la de otras partes del mundo. Podemos encontrarlas en casi cualquier sitio, además de ser una de la recetas de repostería más conocidas y buscadas.
Ingredientes:
Ingredientes:
- 3 huevos.
- 200 gr. de harina floja de repostería.
- 125 gr. de azúcar blanco.
- 50 ml. de leche entera.
- 100 ml. ...
- ½ sobre de levadura química (8 gramos)
- Moldes de silicona para magdalenas (opcional)
- Moldes de papel rizado para magdalenas.
- Vamos a preparar una docena de magdalenas con los ingredientes que hemos indicado arriba, si necesitas hacer una mayor o menor cantidad de las mismas recuerda que debes mantener la proporción de los mismos para que el resultado final de receta no varíe. Primero vamos a preparar todos los ingredientes para dejarlos listos y así poder hacer la receta directamente sin pararnos, lo que ayuda a que podamos hornear la masa de las magdalenas en cuanto la tengamos preparada.
Recomendamos tamizar la harina, para quitarles las impurezas o grumos que tuviera, y mezclarla con la levadura, una pizca de sal y un poco de canela en polvo, y reservamos la mezcla para más adelante. Por otro lado vamos a rallar toda la piel del limón, que previamente habremos lavado, y reservamos también para usar después.
Ponemos el horno a precalentar a 210ºC, para que mientras vamos preparando la receta vaya alcanzando esa temperatura deseada. Y por último vamos a preparar los moldes en los que haremos las magdalenas, para tenerlos listos. Nosotros empleamos moldes metálicos en los que colocamos moldes de papel, que son los que rellenaremos después con la masa para magdalenas.
Primero mezclamos con una batidora con varillas los huevos y el azúcar, hasta que queden bien mezclados. Luego añadiremos la leche, el aceite y la piel rallada del limón, y volvemos a batir hasta que quede una mezcla homogénea. Y a continuación iremos agregando la mezcla de ingredientes sólidos, pero lo haremos poco a poco y nunca de golpe, sin dejar de batir cada vez que añadamos un poco. Al hacerlo así, poco a poco, conseguimos que se incorporen mejor los nuevos ingredientes y además la mezcla quede sin molestos grumos de harina.
Vamos a ir rellenando los moldes que teníamos preparados con la masa obtenida, sin llenarlos hasta arriba, ya que al hornearla subirá un poco y no queremos que se salga demasiado del molde de papel. Echamos un poco de azúcar por encima de los moldes ya rellenos, y cuando el horno esté a la temperatura programada, vamos a hornear las magdalenas durante unos 15 minutos más o menos.
Cuando pase ese cuarto de hora, las magdalenas deben estar hechas por fuera, pero debemos comprobar que el interior también lo está, para lo que pinchamos con un cuchillo, y si sale limpio, ya podemos sacarlas del horno. Si sale con restos de masa significa que aún necesita un poco más de horneado, así que volvemos a comprobarlo en un par de minutos, y no las sacamos del horno hasta que estén totalmente hechas por dentro.
Una vez las hayamos sacado del horno, las dejamos templar un poco a temperatura ambiente y después sacamos las magdalenas del molde metálico y las dejamos enfriar del todo antes de comerlas. Y ya tienes listas estas ricas magdalenas, ideales para merendar o desayunar.
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